Portada revista Primacía nº 118 - RAFA NADAL

 

Rafael Nadal gana su 10º Roland Garros

No hay nadie que pueda hacerle frente en el mundo terrenal. Rafael Nadal conquistó su décimo título de Roland Garros y lo hizo con la suficiencia de los elegidos, de las leyendas que trascienden el deporte. 

Los registros de Rafa en tierra son mayúsculos pero en Roland Garros no encuentran un adjetivo. Rafa sumaba el decimoquinto 'Grand Slam', el primero en tres años, y se queda a tres de los históricos 18 de Roger Federer. El español no es sólo el chico 10 en Roland Garros sino que lo fue antes en Montecarlo y en Barcelona. En un gesto que honra al torneo, Nadal será el primer jugador que se lleva a casa una réplica exacta de la Copa de los Mosqueteros.

Los registros de Rafa en tierra son mayúsculos pero en Roland Garros no encuentran un adjetivo. Rafa sumaba el decimoquinto 'Grand Slam', el primero en tres años, y se queda a tres de los históricos 18 de Roger Federer. El español no es sólo el chico 10 en Roland Garros sino que lo fue antes en Montecarlo y en Barcelona. En un gesto que honra al torneo, Nadal será el primer jugador que se lleva a casa una réplica exacta de la Copa de los Mosqueteros. 

Rafael Nadal no da opción al suizo Stanislas Wawrinka (2-6, 3-6, 1-6) y gana su 10º Roland Garros y su15º Grand Slam tras dos temporadas de sequía de grandes títulos. Tras dos horas y cinco minutos de partido, Nadal se convierte en el primer hombre en la historia que vence diez veces en el mismo Grand Slam.Nadal, que se asegura el número 2 del mundo por primera vez desde octubre de 2014, ganó en París por tercera vez en su carrera sin ceder un set, tras haberlo hecho en 2008 y 2010 y el que menos juegos perdió, 35, la segunda mejor marca de todos los tiempos. Con su decimoquinto Grand Slam supera al estadounidense Pete Sampras y se queda a tres del suizo Roger Federer.

Ningún otro hombre o mujer ha ganado 10 cetros del mismo torneo de Grand Slam en la era abierta, que comenzó en 1968."Trato de jugar lo mejor posible en cada torneo, pero la sensación acá es indescriptible" , manifestó Nadal. Agregó: "Es imposible comparar este lugar con otro. Los nervios, la adrenalina que siento en la cancha son incomparables con otra sensación. Es el torneo más importante en mi carrera" .

El español de 31 años se vio apabullante de principio a fin frente al suizo, quien había ganado este certamen en 2015. En realidad, Nadal dominó a todos sus rivales en las últimas dos semanas para hacerse de "la décima”. Nadal no solo ganó todos los sets que disputó en el torneo, sino que perdió apenas 35 games en total, la segunda menor cifra por parte de cualquier tenista en la rama de hombres dentro de un major en la era abierta con duelos a un máximo de cinco sets.

Además de mejorar a una foja de 10-0 en finales en Roland Garros, Nadal obtuvo su trofeo número 15 de un torneo de Grand Slam. Con ello, alcanzó al estadounidense Pete Sampras en el segundo lugar de la tabla histórica, liderada por Roger Federer y sus 18 conquistas.Así, Nadal dejó atrás una mala racha marcada por lesiones y por la baja en su nivel de juego. Volvió a la cúpula del tenis en su torneo favorito y en la superficie que más alegrías le ha deparado.

Durante su carrera, ostenta un récord de 79-2 en el Abierto de Francia y de 102-2 en encuentros a un máximo de cinco sets sobre canchas de polvo de ladrillo.Hace un año, Nadal se retiró sorpresivamente de París antes de la tercera ronda, debido a una lesión de muñeca.

Hizo el anuncio en una conferencia de prensa, a la que acudió con un brazalete ortopédico en la muñeca izquierda y con un rostro de resignación. Reveló que no había tenido siquiera la fuerza de mirar lo que restaba del Abierto de Francia de 2016, salvo por algunos partidos de dobles que involucraban a un buen amigo, y la final de individuales. Antes de esta campaña, el astro de las Baleares pareció recuperar la fuerza. Hizo ajustes en su tiro de derecha y redobló esfuerzos en busca de tomar otra vez por asalto la élite del tenis.

Nadal sabe desgastar a sus oponentes. Y en la final estuvo prácticamente perfecto. Ganó los 12 games en los que tuvo el saque, se salvó del único break point que enfrentó e incurrió apenas en 12 errores no forzados.En el punto decisivo, cuando un tiro de Wawrinka se fue a la red, Nadal se dejó caer de espaldas sobre la arcilla. Se incorporó y cubrió brevemente su rostro con su camiseta azul.

Era de nuevo el campeón indoblegable en Francia. La leyenda de Rafa Nadal sigue agigantándose. Nadal ha cuajado un torneo sobresaliente, en el que no ha cedido ni un solo set y ha demostrado que está de nuevo en su mejor nivel. La victoria hará que ascienda además al número 2 del mundo. Contra Wawrinka repitió exactamente el mismo marcado que en el único duelo que habían mantenido en Roland Garros, en los cuartos de final de 2013. En presencia del rey Juan Carlos en el palco de autoridades, el tenista mallorquín consiguió su decimoquinto Grand Slam, con lo que supera al estadounidense Pete Sampras y se queda a tres del suizo Roger Federer.

"Es increíble volver aquí, ganar la décima para mí es muy especial, os doy las gracias, estoy muy emocionado, mi francés es muy malo y en este momento no tengo palabras, estoy muy emocionado", dijo el tenista que trató de dirigirse al público en el idioma local. Nadal aseguró que en cada partido intenta "dar lo mejor", pero reconoció que cuando entra en la Philippe Chatrier sus sensaciones "son especiales, difíciles de comparar". "La fuerza, la adrenalina que siento en esta pista es imposible de comparar, es la más importante de mi carrera, no lo puedo describir", afirmó al borde de las lágrimas. Tardó algo Nadal en afinar la maquinaria, el tiempo que tuvo en poner a punto su servicio, los cuatro primeros juegos del primer set.

Pero cuando estuvo engrasado, el español fue un torbellino de tenis que maniató los golpes de Wawrinka, que por primera vez perdió la final de un grande, tras haber ganado las tres anteriores que había disputado, una de ellas la de 2015 aquí en París. El helvético perdió su imbatibilidad en grande y Nadal mantuvo la suya en la final de Roland Garros, 10 de 10.

El juego del español rozó la excelencia que venía demostrando a lo largo del torneo, donde acalló las bocas que le daban por acabado tras dos años consecutivos sin levantar la Copa de los Mosqueteros, el pasado por lesión y el anterior barrido por el serbio Novak Djokovic, el segundo hombre que le batía en su tierra batida parisiense. Nadal encadenó siete juegos consecutivos, cerró la primera manga y se colocó con ventaja en la segunda, 3-0, con lo que se limitó a mantener su servicio y romper en el octavo para cerrarla. Wawrinka, que se fue derritiendo en la caldera de la central, con 31 grados de justicia y un público dividido entre el helvético, francófono, y la leyenda del torneo, que se fueron repartiendo los apoyos de los casi 15.000 espectadores del estadio.Rafael Nadal no da opción al suizo Stanislas Wawrinka (2-6, 3-6, 1-6) y gana su 10º Roland Garros y su15º Grand Slam tras dos temporadas de sequía de grandes títulos. Tras dos horas y cinco minutos de partido, Nadal se convierte en el primer hombre en la historia que vence diez veces en el mismo Grand Slam.

Nadal, que se asegura el número 2 del mundo por primera vez desde octubre de 2014, ganó en París por tercera vez en su carrera sin ceder un set, tras haberlo hecho en 2008 y 2010 y el que menos juegos perdió, 35, la segunda mejor marca de todos los tiempos. Con su decimoquinto Grand Slam supera al estadounidense Pete Sampras y se queda a tres del suizo Roger Federer.

Ningún otro hombre o mujer ha ganado 10 cetros del mismo torneo de Grand Slam en la era abierta, que comenzó en 1968."Trato de jugar lo mejor posible en cada torneo, pero la sensación acá es indescriptible" , manifestó Nadal. Agregó: "Es imposible comparar este lugar con otro. Los nervios, la adrenalina que siento en la cancha son incomparables con otra sensación. Es el torneo más importante en mi carrera" .

El español de 31 años se vio apabullante de principio a fin frente al suizo, quien había ganado este certamen en 2015. En realidad, Nadal dominó a todos sus rivales en las últimas dos semanas para hacerse de "la décima”. Nadal no solo ganó todos los sets que disputó en el torneo, sino que perdió apenas 35 games en total, la segunda menor cifra por parte de cualquier tenista en la rama de hombres dentro de un major en la era abierta con duelos a un máximo de cinco sets.

Además de mejorar a una foja de 10-0 en finales en Roland Garros, Nadal obtuvo su trofeo número 15 de un torneo de Grand Slam. Con ello, alcanzó al estadounidense Pete Sampras en el segundo lugar de la tabla histórica, liderada por Roger Federer y sus 18 conquistas.Así, Nadal dejó atrás una mala racha marcada por lesiones y por la baja en su nivel de juego. Volvió a la cúpula del tenis en su torneo favorito y en la superficie que más alegrías le ha deparado.

Durante su carrera, ostenta un récord de 79-2 en el Abierto de Francia y de 102-2 en encuentros a un máximo de cinco sets sobre canchas de polvo de ladrillo.Hace un año, Nadal se retiró sorpresivamente de París antes de la tercera ronda, debido a una lesión de muñeca.

Hizo el anuncio en una conferencia de prensa, a la que acudió con un brazalete ortopédico en la muñeca izquierda y con un rostro de resignación. Reveló que no había tenido siquiera la fuerza de mirar lo que restaba del Abierto de Francia de 2016, salvo por algunos partidos de dobles que involucraban a un buen amigo, y la final de individuales. Antes de esta campaña, el astro de las Baleares pareció recuperar la fuerza. Hizo ajustes en su tiro de derecha y redobló esfuerzos en busca de tomar otra vez por asalto la élite del tenis.

Nadal sabe desgastar a sus oponentes. Y en la final estuvo prácticamente perfecto. Ganó los 12 games en los que tuvo el saque, se salvó del único break point que enfrentó e incurrió apenas en 12 errores no forzados.En el punto decisivo, cuando un tiro de Wawrinka se fue a la red, Nadal se dejó caer de espaldas sobre la arcilla. Se incorporó y cubrió brevemente su rostro con su camiseta azul.

Era de nuevo el campeón indoblegable en Francia. La leyenda de Rafa Nadal sigue agigantándose. Nadal ha cuajado un torneo sobresaliente, en el que no ha cedido ni un solo set y ha demostrado que está de nuevo en su mejor nivel. La victoria hará que ascienda además al número 2 del mundo.

Contra Wawrinka repitió exactamente el mismo marcado que en el único duelo que habían mantenido en Roland Garros, en los cuartos de final de 2013. En presencia del rey Juan Carlos en el palco de autoridades, el tenista mallorquín consiguió su decimoquinto Grand Slam, con lo que supera al estadounidense Pete Sampras y se queda a tres del suizo Roger Federer.

"Es increíble volver aquí, ganar la décima para mí es muy especial, os doy las gracias, estoy muy emocionado, mi francés es muy malo y en este momento no tengo palabras, estoy muy emocionado", dijo el tenista que trató de dirigirse al público en el idioma local. Nadal aseguró que en cada partido intenta "dar lo mejor", pero reconoció que cuando entra en la Philippe Chatrier sus sensaciones "son especiales, difíciles de comparar".

 "La fuerza, la adrenalina que siento en esta pista es imposible de comparar, es la más importante de mi carrera, no lo puedo describir", afirmó al borde de las lágrimas. Tardó algo Nadal en afinar la maquinaria, el tiempo que tuvo en poner a punto su servicio, los cuatro primeros juegos del primer set. Pero cuando estuvo engrasado, el español fue un torbellino de tenis que maniató los golpes de Wawrinka, que por primera vez perdió la final de un grande, tras haber ganado las tres anteriores que había disputado, una de ellas la de 2015 aquí en París.

El helvético perdió su imbatibilidad en grande y Nadal mantuvo la suya en la final de Roland Garros, 10 de 10.El juego del español rozó la excelencia que venía demostrando a lo largo del torneo, donde acalló las bocas que le daban por acabado tras dos años consecutivos sin levantar la Copa de los Mosqueteros, el pasado por lesión y el anterior barrido por el serbio Novak Djokovic, el segundo hombre que le batía en su tierra batida parisiense.

 Nadal encadenó siete juegos consecutivos, cerró la primera manga y se colocó con ventaja en la segunda, 3-0, con lo que se limitó a mantener su servicio y romper en el octavo para cerrarla. Wawrinka, que se fue derritiendo en la caldera de la central, con 31 grados de justicia y un público dividido entre el helvético, francófono, y la leyenda del torneo, que se fueron repartiendo los apoyos de los casi 15.000 espectadores del estadio.

 Redaccion : Primacia. 

Fotografía: Gonzalo Miron, Sonia Figuerola

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