Los Premios Gaudí 2015

Los Premios Gaudí 2015

 Se han entregado en Barcelona los Premios Gaudí, que otorga la Academia de Cine de Cataluña. El Sant Jordi Club de la Ciudad Condal ha acogido la séptima edición de estos galardones, que ha contado con Ángel Llácer como maestro de ceremonias y en la que las películas El Niño y 10.000 km se han convertido en las grandes triunfadoras.

La película de Daniel Monzón partía como favorita con 15 nominaciones y se alzó con siete premios, aunque la ópera prima de Carlos Marques-Marcet se llevó los más importantes. La primera se hizo con los galardones a las mejores actuaciones secundarias, para Bárbara Lennie y Eduard Fernández, y los técnicos que distinguen montaje, música original, fotografía, dirección de producción y sonido.

La segunda, por su parte, ganó cinco de los ocho Gaudí a los que optaba: mejor película en lengua no catalana, mejor director, mejor guión y mejores interpretaciones protagonistas (Natalia Tena y David Verdaguer).

El filme de época Stella Cadente, de Lluis Miñarro, que optaba a 13 estatuillas, se tuvo que conformar con dos previsibles, el de mejor dirección artística (Sebastián Vogler) y el de mejor vestuario (Mercè Paloma).

      

No menos previsibles fueron los premios obtenidos por REC4: Apocalipsis, de Jaume Balagueró, que partía con nueve nominaciones y que finalmente ganó los Gaudí a los mejores efectos especiales/digitales y al mejor maquillaje y peluquería.

Rastres de sàndal, de Maria Ripoll, había recibido ocho nominaciones y recibió contra pronóstico el Gaudí a la mejor película. Descalzo sobre la tierra roja fue nombrada Mejor Película para Televisión y el Mejor Corto fue El corredor. La gran derrotada de la noche fue Hermosa juventud, de Jaime Rosales, que partía con cinco nominaciones y concluyó la noche con su casillero vacío de premios.

      

El momento más divertido se produjo cuando Eduard Fernández dedicó su "Goya" a su hija Greta, mientras que el más sorprendente fue la aparición, a través de un vídeo, del director Pedro Almodóvar, que excusó su ausencia y felicitó a la Academia antes de presentar los nominados a la mejor película en lengua no catalana.

Elena Gadel interpretó un tema de Luz Casal durante el 'In Memoriam', que recordó a los profesionales vinculados al cine fallecidos en el último año, Pere Ventura, Alfonso Ballart, Craig Hill, Carmen de Lirio, Peret, Amparo Baró o José Manuel Lara Bosch.

      

La gala, presentada por el showman Àngel Llàcer y celebrada en el Sant Jordi Club, también dio cabida a que otras producciones tuvieran su momento de gloria. 'Rastros de sándalo', el nuevo trabajo detrás de las cámaras de la aclamada directora catalana María Ripoll, se alzó con el premio a la mejor película catalana;

 

'Mortadelo y Filemón contra en Jimmy el Cachondo' el de mejor película de animación y '[REC 4]' los de mejores efectos especiales y mejor maquillaje y peluquería. La gran perdedora de la noche fue 'Stella cadente', drama histórico que sigue el reinado de Amadeo de Saboya y que, aunque partía con 13 nominaciones, solo consiguió los premios a mejor dirección artística y mejor vestuario.

      

La historia de amor y desamor en la distancia de Alexandra y Sergi, separados por el océano Atlántico, pero unidos por Internet a lo largo de todo un año, logró alzarse con los premios más destacados de la gala del cine catalán, los VII Premios Gaudí, el galardón cinematográfico más madrugador del año de todo el continente y casi del mundo.

De las ocho estatuillas por las que competía esta producción dirigida por el debutante Carlos Marques-Marcet, se impuso en cinco, todas importantes. Aparte de mejor película en lengua no catalana, también se llevó a casa el galardón con forma de chimenea que Gaudí hizo para La Pedrera, el director, los actores protagonistas Natalia Tena y David Verdaguer y otra más Marques-Marcet y Clara Roquet como responsables del mejor guion.

      

Con todo, 10.000 KM, que ya se había impuesto en el último festival de cine de Málaga llevándose la preciada Biznaga de Oro el año pasado, no era la gran favorita de esta edición de los galardones catalanes. Las más nominadas y que partían como favoritas eran El Niño, el último y trepidante filme de Daniel Monzón sobre el mundo del narcotráfico que había conseguido hasta 15 nominaciones (las mismas que consiguió Pa Negre en 2011) fue al final otra de las vencedoras de la noche al imponerse a sus contrincantes en siete premios.

La gran perdedora fue ‘Stella cadente’ que optaba a 13 y solo gano dos premios.Fue la película que más galardones consiguió —dirección de producción, actriz y actor secundario, montaje, música original, fotografía y sonido—, pero ninguno de ellos eran de los más significativos.

La gran derrotada de la noche fue la inclasificable y original película de Lluís Miñarro Stella cadente, centrada en la figura del efímero rey Amadeo de Saboya en la España de finales del siglo XIX, que aspiraba a 13 figurillas (era la segunda con más nominaciones) y solo se llevó a casa dos, dirección artística y vestuario, dos premios menores.

      

Pero si duda la gran sorpresa de toda la velada que se celebró en el Sant Jordi Club conducida por segundo año por el showman Àngel Llàcer fue la última película de Maria Ripoll, Rastres de sàndal, basado en el libro de Asha Miró que narra el reencuentro de dos hermanas de Bombay separadas tras ser adoptada una de ellas.

De las ocho nominaciones solo consiguió al final una: la de mejor película. Resultado curioso que los 400 miembros de la Academia de Cine Catalán otorgaran uno de los dos máximos galardones de la noche a esta película sin reconocer ningún otro aspecto a los que competía.

      

REC 4, que optaba a nueve premios solo se llevó dos, todos técnicos (efectos especiales y maquillaje). Mortadelo y Filemón de Javier Fesser fue la mejor película de animación; Gabor, mejor documental; El corredor, mejor cortometraje y la italiana La gran belleza, mejor película europea.

      

La VII velada del cine catalán arrancó a la hora prevista, por el canal previsto, no como el año pasado que una huelga de TV-3 impidió hacerlo y con las mejores perspectivas posibles.

      

El pasado miércoles se firmó un acuerdo a tres bandas entre el Departamento de Cultura, los productores de PROA y la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA) por el que se destinarían 25 millones euros —10 de ellos provenientes de la polémica tasa impuesta a las operadoras de Internet—.

Este dinero que se destinará a la producción audiovisual en 2015 fue la mejor alfombra roja para dar la bienvenida a los 1.800 invitados de la noche, entre los que se encontraban las máximas autoridades catalanas, como el presidente de la Generalitat Artur Mas, el consejero de Cultura Ferran Mascarell y el alcalde de Barcelona Xavier Trias.

Nadie se acordó anoche de otros momentos amargos en las que la relación entre cine y política no pasaban por su mejor momento: en 2012 los premios acabaron con una sonada bronca de Mascarell que no dudó en asegurar que no le había gustado nada la gala y que le habían hecho un flaco favor a todo el sector del cine catalán.

Redaccion: Camelia-Ana Ionita.Fotos:Jordi Rull i Vallet.

 
   
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