SISTEMA: “LOS FRAUDES QUE ESCONDE EL MECANISMO ECONÓMICO por Eves reves

SISTEMA: “LOS FRAUDES QUE ESCONDE EL MECANISMO ECONÓMICO - 2ª Parte” Eves reves


En el artículo anterior el análisis se centró en el rol de los protagonistas, en lo concerniente a la producción, en el estos roles eran de Empleador o Empresario y en el del Empleado o Trabajador, que en el comercial y de mercado podríamos denominar Vendedor y Comprador, ahora vamos a introducir un nuevo componente en este esquema en el aspecto social de interrelación, en este rol participamos todos al protagonizar el de Consumidor.

Los roles de los protagonistas en este sistema monetario comercial pueden dividirse básicamente en tres tipos: El de Empleado, El de Consumidor y El Empleador (Propietario).

El Empleado realiza tareas y trabajo para el Empleador a cambio de percibir un pago monetario o “Salario”, mientras que el Empleador vende un bien, producto o servicio al Consumidor a cambio o por una “Ganancia”- otra clasificación – de pago monetario.

Funcionan como Consumidores tanto el Empleado como el Empleador, dado que los pagos e intercambios monetarios (“salarios” y “ganancias”) que perciben y obtienen son utilizados para comprar bienes y servicios afines a sus necesidades de supervivencia y de sus deseos. El acto de comprar bienes y servicios, que es el rol que ejercemos como Consumidores, es lo que permite al Empleador obtener su “Ganancia”, también le permite el pago del “Salario” al Empleado. Esta mecánica de interrelación pone en juego la “del requerimiento y obligación” de un “CONSUMO PERPETUO” que es el que mantiene al Empleador en el negocio y habilita el trabajo del Empleado.

Por ello, es importante entender que este ciclo de pago al consumo (o “CONSUMO CÍCLICO”) no puede detenerse, o la estructura económica entera se colapsaría, dado que el dinero no llegaría al Empleador, el Empleador no podría pagarle a su Empleado, y ambos el Empleador y el Empleado no podrían perpetuar el ciclo cerrado de ser Consumidores. Dicho de otra manera, es “EL REQUERIMIENTO DE CONSUMO PERPETUO” el que mantiene al Empleador en el negocio y conserva el trabajo del Empleado (a menos que la automatización y robótica relegue el rol del empleado a un mínimo de subsistencia y semi esclavitud).

Este consumo cíclico y perpetuo requerido se abre a usar unos mecanismos fraudulentos que debemos conocer:

1 – Ninguna producción o producto que se fabrique puede, ni debe “MANTENER UNA VIDA OPERATIVA Y FUNCIONAL LARGA” al objeto de que se pueda mantener la integridad económica y sostener el “consumo cíclico”. También, es preciso que cada “bien” producido debe “AVERIARSE” cantidad veces en el tiempo, o con cierta frecuencia, para poder seguir funcionando la circulación financiera que da soportar y mantiene a los jugadores (consumidor/empleado/empleador) en el juego.
Esta necesidad o característica obliga a realizar lo que se define como una: “OBSOLESCENCIA PLANEADA”. Esta obsolescencia planificada generalmente puede tomar dos formas: la INTENCIONADA, consistente en impedir la mejor eficiencia de manera deliberada, con lo que el producto en cuestión se rompe antes. Y CONSECUENCIAL, o atajos que se establecen basados en aumentar la rentabilidad utilizando en la fabricación, usualmente, la forma de poner materiales baratos y/o diseños pobres, en un esfuerzo por minimizar gastos y crear consumidores permanentemente compradores.

2 – Otra importante consecuencia es que la introducción de “NUEVOS PRODUCTOS Y SERVICIOS DEBE SER CONSTANTE”, independientemente de que su funcionalidad y utilidad sean realmente necesarias y mejoren la calidad de vida de las personas. Esto impulsa al Sistema a fomentar y cultivar una sociedad “INSACIABLEMENTE CONSUMISTA”, a la vez que se crean dos problemas ambientales muy graves: El de “LA SOBRE-EXPLOTACIÓN DE RECURSOS” y el de “LA GENERACIÓN DE INTERMINABLES DESECHOS”. Como secuelas los productos que son reemplazados o que quedan obsoletos son expulsados, generalmente como basura contaminante del medio ambiente, ampliándose la polución que termina finalmente dañando la Vida toda y el ecosistema planetario, a la vez que se agotan recursos y se rompen cadenas biológicas de vida en la Tierra.

Todos estos problemas son consecuencias derivadas de la necesidad de la industria de mantener el “consumo cíclico” en circulación. “La Necesidad de este modo de consumo como “MOTOR” que alimenta al Sistema Económico entero, es inherentemente peligroso y corrupto, porque la naturaleza de la necesidad no permite que las prácticas ambientales sostenibles sean optimizadas y maximizadas. La constante re-creación de productos inferiores echa a perder recursos disponibles y contamina al medio ambiente.

Este Sistema, inmerso en los males descritos y en la forma en que está montado, no podrá sostenerse por mucho tiempo más. Su fundamento basado en la pervivencia corrupta, a la inevitable ralentización del “consumo cíclico” que debilitaría este modelo de economía y el fundamento egoísta del beneficio y lucro” están llamados evolutivamente a desaparecer. Hacerlo con mayor o menor dolor para la Humanidad es la cuestión en juego.

Asimilar y dar por buena esta práctica productiva consumista como inevitable puede dejarnos con un sentimiento de pesimismo preocupante. No debiéramos permitir que esa desesperanza y temor nos ciegue y nos impida encontrar alternativas, desde un ángulo y punto de vista con propuestas sanas y nuevas que cambien esta adversa realidad.

IMAGINA, MEJOR QUE IMAGINA PROYECTA Y REIVINDICA, que se ponga en práctica métodos de producción que maximicen la eficiencia y la sostenibilidad de cada producto y creación, utilizando los materiales y las técnicas adecuadas y mejores disponibles que hagan eficiente y duradero todos los productos y bienes que PRECISE “REALMENTE” el Hombre y la Sociedad.

Y remarco lo de “realmente” pues es otra propuesta a poner en primera línea de acción, el sopesar cuantas cosas de las que se producen no son superfluas e innecesarias, y por tanto prescindibles. Infinitos productos, aparatos y cosas son continuamente renovados, con ínfimas mejoras reales, al objeto de sostener esta artificiosa necesidad y obligación de producción permanentemente en marcha.
Consecuentemente el Sistema, con el fin de engrasar y activar este mecanismo vivo, insertan paradigmas que INDUCEN AL CIUDADANO A CONSUMIR cosas y mercaderías que originan, a pesar de no ser oficialmente reconocido, una grave enfermedad, la ADICCIÓN CONSUMISTA y el encumbrar el prestigio de que “TENER Y POSEER” es valor máximo y supremo a alcanzar que proveerá el sumun de la felicidad; felicidad tristemente artificiosa y falsa que prostituye la auténtica naturaleza del Hombre.

Esta oscura y oculta enfermedad es el leit motiv primordial que mueve al mundo por los derroteros que camina, materialista y competitiva en pro de dicho objetivo y sin sentido transcendente y espiritual.


En un mundo así el Hombre, menos dependiente de las cosas, libre y autentico en sus necesidades, no precisaría trabajar tantas horas en el servicio a la comunidad y dispondría de mayor tiempo para su realización y creatividad, para su desarrollo y evolución y en esa mejor comunicación y armonía podrá ser más feliz. Bajo estas premisas de mayor calidad y bondad dejaría de tener sentido el Sistema Monetario en la forma fraudulenta en que está proyectado.

En este sistema el bien común es relegado por la locura enfermiza del beneficio personal de cosas tangibles y posesiones, a pesar de la ficticia legitimidad con que se nos pretende vender.

Es cuestión moral de todos el permutar el paradigmas del beneficio, la ganancia y lucro (lo mío), por el del bien común (lo de todos) si realmente deseamos sanar, tanto en lo individual como en lo colectivo.

El paradigma vigente nos conduce a la confrontación, la competitividad y a la lucha, el nuevo nos guía en aras de la Cooperación, la Paz y el Amor, emociones y sentimientos positivos que nos proveen de felicidad en contraposición a lo que generan los presentes arquetipos.


El Amor es la energía más poderosa que existe y debemos descubrir que inhibe vivir en los parámetros de tal estado de ser y de estar. Desvelemos y difundamos los errores fundamentales que sostienen este injusto y pervertido Sistema.

Es un hecho fehaciente y demostrable que cuando descubrimos, sabemos y aprehendemos las cuestiones que sentimos cierta y Verdad, ya no podemos vivir honestamente de espaldas a ellas, forman parte de nosotros. Manifestemos y difundamos, cada uno de nosotros, estas verdades hasta alcanzar la “masa crítica” que traerá una realidad nueva bajo los patrones sanos y auténticos que nos harán una sociedad libre y hermanada.


EVES

 
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