Editorial

Editorial Junio 2010

Director General:

Jesús Pérez Marqués

Editorial Junio 

Mucho miedo y poca vergüenza, o es verdad que es el miedo el que nos confunde para no hacer aquello que debemos hacer, para no seguir aquello que sabemos de sobra que esta bien,...

 Ahora que los curas se están pasando de moda va y me pongo a dar sermones, por que por desgracia hablar de justicia es hablar por hablar o decir un sermón, hablar de lo justo suena a parodia, creer en los políticos suena a ficción, hablar de la justicia es como si nos contaran un cuento chino. Y creer en la honradez de los demás es como buscar una aguja en un pajar.

 Todo forma parte de la confusión y sabiendo lo que esta mal,miramos al entorno y sobrevivimos aislados por la simple comodidad de mantener el desequilibrio forzado que nos ata a la sinrazón de seguir por que pensamos que si nos quejamos puede ser peor...

 Sera del miedo... Que viene el lobo? Si mal no recuerdo de niño todos los viejos de entonces que ya se han ido, no hacían más que decir que va a venir otra guerra, y la niñez la pase o la pasemos pensando que venia el lobo y el lobo estaba protegido por una dictadura con reglas que en ellas había espacios donde agarrarse, o la lucha por unos ideales para cambiar el sistema.

 O principios equivocados que mantenían valores, o valores que nacían fuera de las normas para mantener sentidos sobre las direcciones o las intenciones de hacer algo, por algo.

 Ahora, la liberta nos arrastra a vacíos sin fondo donde todo vale y nada tiene valor. Todo tiene un sentido y y ningún sentido da explicación a la perdida de la base primordial de la convivencia.

 La palabra suena a diccionario, y el valor de las mismas están vinculados a posiciones de intereses donde la manipulación de las mismas nos llevan a callejones sin salida donde uno no sabe donde dar crédito.

 Y las reglas de juego, solo son reglas del momento de quienes quieren llevar la corriente por los caudales propios olvidando que tarde o temprano tendrán que volver a coger el camino para llegar al mar.

 Los ideales comunes para un bien común se han perdido en administraciones que no valoran, o no gestionan la solidaridad de administrar con justicia los erarios públicos y ante el valor ajeno de los impuestos de todos las gestiones de endeudamiento acaparan la manipulación de criterios sin base, o bases interesadas en decisiones sin criterio común, gastando o manipulando lo ajeno como si fuera propio, pero sin la presión de ser de uno mismo.

 Y repito se antepone que las reglas de juego son las que son, y si no son creamos reglas nuevas para que sean y sigan siendo el desatino y el desconcierto para los demás, ovejas descarriadas con poder establecido en amiguismos partidismos con intereses propios de quienes han conseguido a costa de la libertad de espacios en los impuestos de los demás.

 La tierna democracia, desmenuza la carne para comerla a trozos, o los pasteles donde repartir la tarta y los herreros, los chantajes y los abusos forman parte de las partes que han conseguido el espacio para seguir hay. Porque una vez dentro la vaca sigue dando leche. Solo hace fata llegar...

 Veis, he salido de los espacios propios para entrar en los ajenos y solo serán palabras aisladas que nos harán pensar el breve instante del momento, porque otro detrás ara borrar las causas para decir la vida esta así, es así, y en la jauría humana del desconcierto despertaras mañana como hoy esperando que no venga el lobo y se coma las dos gallinas que nos quedan.

 Si el miedo es la causa, váyase el miedo por que los que hay solo quieren a través de el, seguir creando estancias donde el vació nos robe los espacios de reclamar justicia sobre una justicia a la medida. de quienes solo quieren permanecer a cualquier precio.

 Si no recuerdo mal esta es y no es mi guerra, hermanado en el sentido ajeno me alejo de mi propia doctrina para reivindicar el miedo común y a la vez alejarme de todos los miedos que han hecho que la humanidad no despertara de su letargo.

 Solo puedo decir que nunca pasa nada, nada de lo que ya no hayamos pasado, el lobo solo tiene que temerlo quien sera comido por él, y ellos son los que deben de temer lo que han creado por que el equilibrio del desequilibrio esta empezando a pasar factura muy por encima de la económica, que esa, puede ser banal y transitoria.

 Jesús Pérez Marqués

 

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