Editorial

Editorial Julio 2016 Jesús Pérez Marqués

 

Jesús Pérez Marqués

 

Presidente cepaec, Director revista Primacía

 

Editorial Julio 2016

 

 

 

 

Aun que en estos momentos de cambios y votos no quitan la deuda que  arrastramos ni los problemas que se crean con las norma-conductas programadas para quitarnos un poquito más la libertar interior a ser y vivir sin los prejuicios del  momento.

Las leyes oscilan sobre lo que está bien y lo que está mal, pero según el momento y el país. Lo esencial y primordial son las conductas que mantenemos en esencia al nacer. Pero eso es de párvulos y como no fui a la escuela.

Sé que deberíamos hacer una reflexión sobre este momento actual a través del conocimiento adquirido e intentar descifrar, los significados mutuos que todos poseemos con nuestra materia e interior, hablar de la propia guerra que genera no solo los demás, que siempre echamos las culpas a los demás, si no a nosotros mismos en la contradicción de la distancia con nuestro verdadero yo que reclama por una parte la esencia y por otra se deja llevar por las tendencia del momento, olvidando las del pasado con una facilidad aterradora, y enalteciendo las migajas que apenas tenemos para seguir celebrándolas.

Con que facilidad olvidamos a nuestro propio yo de hace unos años tan solo, por no irme más lejos y con qué poco sentido olvidamos la maleta donde guardamos todo nuestro equipaje que ni siquiera sabemos ya que poseemos y sigue con nosotros olvidado en el presente sin tan apenas darle importancia A TODOS Y CADA UNO DE LOS RECORRIDOS QUE NOS LA HAN LLENADO.

Siempre es lo mismo cuando escribes de aquí. Nada tenemos cuando queremos entender lo de allá y rodamos ausentes cada año intentando repartir el pastel o pretendiendo robárnoslo para que los dulces de verdad no afloren en esto momentos de cambios.

Cuando digo que quiero seguir sin seguir de la misma forma, no es hablar por hablar en dejar de abrir puertas, es hablar para hablar de las puertas abiertas y en los intereses de aquellos que quieran entrar porque ya están abiertas.

( Los que ven, no tienen voz, los que gritan, no pueden ver) y en medio de la huida no puedo dejar atrás lo que me persigue, ni seguir esperando que vengan más a buscar lo que me he negado a seguir dando.

Para llamar a la necesidad por su nombre debería  encontrarse primero la causa. El efecto es demasiado cruel para quien la padece y para quien no la entiende.

Una salida entre rejas, es la frontera que separa los deseos y la realidad. El efecto y la causa que provoca la incertidumbre hacia lo esencial, y nos mantiene alejados de lo utópico.

Hablar demasiado con la cabeza no deja pensar, pensar demasiado no deja la cabeza en paz.

Jesús Pérez Marqué