Cartelera

VERÓNICA por Ángel Martinez

Título original: VERÓNICA

Año: 2017

Duración: 105 min.

País: ESPAÑA

Director: Paco Plaza

Guion: Paco Plaza, Fernando Navarro

Música: Chucky Namanera

Fotografía: Pablo Rosso

Reparto: Sandra Escacena,  Bruna González,  Claudia Placer,  Iván Chavero,  Ana Torrent, Consuelo Trujillo,  Sonia Almarcha,  Maru Valdivielso,  Leticia Dolera,  Ángela Fabián, Carla Campra,  Samuel Romero

Productora:  Apaches Entertainment / Televisión Española (TVE)

 
  CRÍTICA DE CINE POR: ÀNGEL MARTÍNEZ  

Cuando un realizador español, hace cine de catálogo yanqui, parece que está menospreciando nuestro arte, y cuando hace cine español, es una españolada. Vaya por delante mi agradecimiento, por hacer una película financiada por TVE, como es el caso, y que no sea de la guerra civil española, todo un logro.

En el cruce de estilos, Paco Plaza ha mezclado con poco disimulo, taquillazos del cine oriental (Shutter) con los imprescindibles tics del género Usa, los innumerables exorcismos y la saga Paranormal Activity.     

                    

La historia transcurre en 1991, en el madrileño barrio de Vallecas, barrio obrero donde los haya. Allí habita una familia numerosa, compuesta por una madre (Ana Torrent) que trabaja en su bar de barrio, y lo hace de sol a sol. Y sus cuatro hijos. La mayor Verónica (Sandra Escacena) ejerce de  sub-mamá, sacrificando su tiempo libre. Es una chica responsable, que un día tentada por el ocultismo, que consume devorando fascículos, como se hacía en la época, decide hacer una sesión de ouija, junto a dos amigas, con la intención de contactar con su padre, recientemente fallecido. A partir de ese momento, se suceden los momentos poltergeist, plagados de clixés que criticamos porqué están, pero que criticaríamos si no estuvieran.

 

Es una historia real, y eso da más morbo, es el único caso sobrenatural, que se recoge en un expediente policial en nuestro país.                                     De hecho el inspector que redactó en informe, recibió tal impresión que no lo superó nunca, así como los agentes que se personaron en el domicilio madrileño, ante la llamada de auxilio de las niñas, al 091

Aparece una monja siniestra, que la insta a deshacer el entuerto, en su sesión de espiritismo amateur, porque a la postre, Verónica y sus hermanas gemelas (aquí le habría dado más fondo un servidor) estudian en un colegio de monjas. Donde la anciana Hermana, que es invidente, si capta lo inmaterial, y aconseja a la estudiante, no jugar con los espíritus. En ese punto, se acerca mucho, muchísimo a Insidious, pero se queda ahí. De nuevo gracias, Paco.

El director, ha descargado demasiado peso en una sola actriz, y es su primer largo, es meritorio, pero es una mochila muy cargada.

La película tiene sustos y sobresaltos, el director valenciano controla ya con maestría ese género, nos tiene acostumbrados en las numerosas entregas de  Rec, que dirigió junto a Jaume Balagueró.

Es una película muy digna, tal vez le falte un poco de chicha, lo más probable es que la veamos en Sitges, en el festival, dentro de un par de meses. Allí se la venerará.

A la salida del cine, como suelo hacer, los últimos 10 años, que llevo como crítico de cine, escucho comentarios, y a veces sonrío, oyendo generalmente a hombres, que dicen que le ha faltado miedo a la película, esos mismos hombres han dejado sus uñas en el respaldo del asiento delantero, y el más mínimo roce les hacía saltar como un resorte.

Las opiniones en general son buenas, se le augura una buena recaudación, merecida sin duda, aunque sea por seguir apostando por el cine de terror.

La música, porque no mencionarla, podría haberle servido de promoción al grupo Héroes del Silencio, si aún tocasen.

 

Àngel Martinez