Cartelera

KALO POTHI - Àngel Martinez

KALO POTHI

PAIS:NEPA

AÑO:2015

DURACIÓN:90 min.
DIRECTOR:Min Bahadur Bham
GUIÓN:

MÚSICA:Jason Kunwor

FOTOGRAFÍA: Aziz Zhambakiyev

REPARTO:Min Bahadur Bham, Abinash Bikram Shah

PRODUCTORA: Khadka Raj Nepali, Sukra Raj Rokaya, Jit Bahadur Malla, Hansha
Khadka, Benisha Hamal, Rajya Laxmi Shahi, Pravin Khatiwada, Jira Mati Rawal

Catherine Dussart Productions (CDP) / Mila Productions / Tandem Pictures                  Crítica de cine por Ángel Martines

Estamos acostumbrados, a ver en el telediario auténticos dramas. Niños esclavizados,
personas que huyen de la guerra, sin que hagamos una pausa, mientras cenamos en
nuestros hogares.

Alguien tiene que ponerle nombre, darles voz, e incluso ideárselas para que su
mensaje nos llegue y cale hondo, es lo que ha hecho el realizador Nepalí, Min Bahadur
Bham.

El ambiente se desarrolla en la guerra civil que vivió Nepal, entre los años 1996 y
2006, enfrentando a la Monarquía Nepalí, contra los rebeldes Maoístas. Los USA
calificaron como terroristas al ejército Maoísta, aunque no llegaron a probar sus
bombas contra ellos. Min Bahadur Bham, vivió en primera persona el conflicto
armado, en esa época tenía 11 años. Eso hace que el guión sea muy personal e
intimista.

Kalo pothi, es una película deliciosa, no está cargada de efectos especiales, ni de
estrellas de Hollywood. En su lugar aparecen dos amigos, dos niños de 8 años, Kiran y
Prakash. Son de castas diferentes, pero a ellos eso les da igual, no al abuelo de
Kiran, que es el cacique del poblado, pero sus consejos caen en el pozo del olvido de
su nieto.

Los dos protagonistas, pese a su corta edad, ya tienen que pensar en el futuro
inmediato, y emprenden la iniciativa de cuidar de una gallina, para vender sus huevos
y sus pollitos.

A la gallina la tienen que custodiar en secreto, por la miseria que abunda en el
país, pero un día desaparece, y sus pesquisas les conducen a otro poblado, muy lejos
del suyo

Por si eso no fuera todo un reto, hay que recordar que están en plena tregua de la
guerra, una frágil pausa que ambos lados incumplen sistemáticamente.

No es una obra depurada, cinematográficamente hablando.

Sus diálogos, no son los de una obra shakesperiana, pero esas carencias las suple con
la realidad de lo sucedido, sin querer aparentar un falso documental.

Tiene algunos planos en cámara lenta, que parecen anuncios, aunque la información que nos proporciona es vital.


Me recuerda a Las Tortugas también vuelan, dirigida por Bahman Ghobadi (2004) made
in Irán.

Las historias cotidianas suelen disfrazarse de entramados misteriosos, que no lo son
tanto.

El espectador no es tonto, podemos ser sugestionables, y debemos serlo.

El mérito tiene que ser del guionista y del director, que nos tienen que conducir a alguna parte, que no éramos capaces de predecir. Recomiendo ver Kalo Pothi, no dejará indiferente a nadie.


Àngel Martinez