Portada revista Primacía nº 90 ALEJANDRO FERNÁNDEZ

 

 Alejandro Fernández - un gran artista y embajador de México que tiene la riqueza musical con un estilo personal que ha unido lo que es la tradición y la modernidad  

 

Alejandro Fernández triunfó en el Teatro Real de Madrid

Una noche única, histórica e irrepetible que se grabó en formato de audio y vídeo

Alejandro Fernández es, hoy por hoy, una de las estrellas de música con mayor éxito en toda Latinoamérica, EEUU y España. Sus éxitos lo han convertido por derecho propio en el mejor embajador de la marca MÉXICO a este lado del mundo. Un artista con garra y estirpe que ha logrado muchos de sus sueños, como el que vivió en el Teatro Real de Madrid. Conjugando lo clásico, lo moderno y lo tradicional y enlazando canciones españolas y mexicanas en una misma emoción.

Alejandro Fernández  publica el álbum "‎Confidencias Reales" un concierto único, histórico e irrepetible en vivo desde el Teatro Real de Madrid .Con música mariachi - símbolo que siempre ha caracterizado a Alejandro Fernández y algo nunca antes visto en el Teatro - y acompañado de la Orquesta Sinfónica, Alejandro Fernández llevó a cabo uno de los recitales más inolvidables que el Teatro Real haya vivido.El evento se grabó y quedó plasmado en un CD/DVD que ha salido a la venta el 9 de diciembre en formato físico y digital.

Alejandro Fernández, uno de los mayores exponentes de la música latina, debuta #1 en ventas en Estados Unidos, México y Puerto Rico con “Confidencias Reales”. Asimismo, el álbum debuta #1 en ventas digitales en 17 países: Estados Unidos, México, Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, España, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Perú, Paraguay, El Salvador y Venezuela. Incluye los éxitos "Te Amaré", "Hoy tengo Ganas de Ti", "Te Quiero, Te Quiero", "Se Me Va la Voz" y muchos más.Grabado en el magistral Teatro Real de Madrid, la nueva producción contiene los éxitos "Te Amaré", "Se Me va La Voz", "Hoy Tengo Ganas de Ti", "Estuve" y muchos más. El evento fue catalogado como único, histórico e irrepetible y sólo se pudo acceder al mismo bajo invitación o participando en un concurso exclusivo.

“[...] Cuando yo escucho al mariachi conjugarse con la orquesta durante un concierto, pienso en la unión de nuestras dos culturas, enlazadas a través de la melodía. Y así pasa con casi toda la música en español: las canciones latinoamericanas tocan el alma de España y viceversa…”   Alejandro Fernández

Con estas palabras tan emotivas, Alejandro Fernandez define el concepto del concierto extraordinario que ofreció ayer en el Teatro Real de Madrid. Uno de los grandes templos de la ópera mundial y escenario de referencia obligada para presentaciones ilustres de la música, la ópera, la danza y el teatro contemporáneo. Su escenario, su platea y toda la  historia pasada que allí se respira, se fusionaron por primera vez con la voz y el talento incomparable de un mexicano universal. Con el Pop y el Mariachi de Alejandro Fernández.

Un fenómeno de la música popular mexicana, que ha trascendido todas las fronteras naturales e imaginarias, para llevar otros niveles, el arte, el  talento y la esencia de México por el mundo.   La estrella mexicana literalmente enamoró al público asistente,  desde la primera nota y desde el primer acorde de la Orquesta Filarmónica de España que le acompañó durante la apertura de su concierto. Precisamente ese fue uno de los elementos sorpresa de la noche. Una primera parte donde además el público descubrió a un Alejandro Fernández elegantemente vestido con un smoking a tono con el lugar y el aconteciendo histórico que estaba viviendo. 

Durante casi dos horas el “Potrillo”, como le llaman sus fans, mantuvo cautivo a todos los presentes. Armado con un repertorio de más de veinte canciones y un popurrí final de homenaje a su padre Vicente Fernández. Alejandro desgranó canciones que van desde de su último álbum Confidencias, como Cóncavo y convexo, Te quiero, te quiero, Cenizas, Hoy tengo ganas de ti, así como éxitos recientes como Se me va la voz, Tu amor me hace tanto bien o Estuve.

Por supuesto no faltaron los aclamados éxitos de siempre como Canta corazón, Me dediqué a perderte o Si tú supieras, entre otras.  Unas canciones las hizo acompañado por la Orquesta Filarmónica de España, bajo la dirección de Javier Corcuera. Otras las arropó en un formato Pop más íntimo y otras acompañados de con su magistral e inigualable grupo de Mariachi.

Todos vestidos de charro, impolutos, incluido el propio Alejandro, derrochando durante todo el concierto seducción y poderío vocal, emocionado y provocando la exaltación y delirio de fans, medios de comunicación, invitados internacionales, celebridades del mundo artístico y empresarial español presentes.   Cabe destacar que Alejandro sorprendió a todos con tres temas, que nunca antes había interpretado en su carrera: No me digas que te vas,  Aunque no estás conmigo (fusionando el Mariachi con la Orquesta Filarmónica) y Te amaré, de Miguel Bose, quien estaba presente, y al que dedicó esta canción.

 “Confidencias World Tour “se convirtió en una de las giras más importantes, no sólo para el mismo Alejandro Fernández, sino para el mundo de la música latina. Con una producción impresionante de más de 80 toneladas que se trasladaron por cielo, mar y tierra, la gira por Centroamérica fue un gran esfuerzo de todo un equipo de más de 2 mil personas de producción, de más de 500 horas hombre, 25 vuelos tomados y que dieron por resultado más de 200 canciones cantadas que llegaron a más de 70 mil corazones alrededor de Centroamérica.

Luego de una larga espera, esta hermosa zona de del Continente pudo disfrutar de la gira que ha sido nominada por Latin Billboard como la gira del año, esto por su producción tan preponderante que puso de su lado la tecnología para llevar el mejor concierto a cada una de las ciudades seleccionadas. Y qué decir del desempeño de Alejandro, quien se desenvolvió en el escenario con la seguridad y el aplomo que respaldan tantos años de experiencia.

El tour se estrenó el mes de Septiembre 2013 en Guadalajara, La producción fue diseñada especialmente para Alejandro, cuenta con un innovador sistema de estructuras móviles, con más de 300 luces robóticas, diseñado en Bélgica (Vector Award 2014: Perfect guidance spotlight instalation). Los videos fueron especialmente producidos y filmados en México, retratan la belleza de nuestro país, de su gente, sus tradiciones, su arquitectura y su folclore. El vestuario, con telares artesanales de Chiapas, rebozos de Michoacán, y los tradicionales trajes de charro de Jalisco muestran el abanico de colores y texturas de nuestro México. Más de 250 mts2 de pantallas leds.11 mariachis, 3 coros y 9 músicos en escenario. 65 personas staff en total. Nominada por Latin Billboard como la mejor gira del año.

 ALEJANDRO FERNANDEZ  ha tenido éxito total sobre el escenario del Festival de Viña del Mar 2015 donde  ganó los trofeos de Gaviota de Plata y Oro en una espectacular presentación en la Quinta Vergara. Alejandro Fernández se presentó en una inauguración de la 3° jornada del Festival Internacional de la Canción de Viña Del Mar 2015. Siendo las 22:15, con una Quinta Vergara repleta hasta el último asiento, Alejandro apareció sobre el escenario y comenzó un viaje de canciones a través de sus grandes hits y versiones de míticas covers del disco "Confidencias" y "Confidencias Reales".

 Alejandro dio muestra de su espectacular presencia escénica así como de su talentosa y poderosa voz que dejo las bocas abiertas del público asistente."Cóncavo y Convexo", "Se Me Va La Voz", "Hoy Tengo Ganas De Ti" y "Me Hace Tanto Bien" fueron parte de la primera sección de show, que solo fue interrumpida para un cambio de vestuario e inicio de su espectáculo mariachi.Grandes hits de la música mexicana se corearon a toda voz en Viña Del Mar como "Sin Tantita Pena", "Mátalas", "Donde Vas Tan Sola?" y "Como Quien Pierde Una Estrella" lo que llevó a la ovación máxima del público, que premió a Alejandro con los trofeos de Gaviota de Plata y Oro respectivamente.

 En la conferencia de prensa post show, Alejandro recibió, de parte del Chairman & CEO de Universal Music Latinoamérica y Península Ibérica, Jesús López, una placa conmemorativa por la venta de más de un millón de copias del proyecto "Confidencias".Alejandro se retira del Festival Internacional de la Canción de Viña Del Mar 2015 logrando una presentación de altura y clase, marcando un hito y llevando el rating de la transmisión de TV de Chilevision a 36 puntos.

BIOGRAFÍA: Portar un traje de charro no es para cualquiera. Símbolo del criollo mexicano, el atuendo requiere aplomo, galanura y actitud. Vestir de charro es arroparse con la identidad de un pueblo noble y apasionado, que lo mismo canta su alegría que su dolor.

A esa historia pertenece Alejandro Fernández, artista de pura cepa y moderno representante de una herencia de charros cantores, auténticos embajadores de la identidad mexicana, en la que han destacado figuras como Pedro Infante, Jorge Negrete, Javier Solís y Vicente en la Ciudad de México en 1971, Alejandro Fernández creció rodeado de la tradición musical de su país. Desde chico aprendió a valorar la lealtad no sólo por la patria sino por sus más antiguas y admirables tradiciones.

Dotado de una voz excepcional, el niño parecía elegido para conquistar los escenarios del planeta gracias a su interpretación personalísima de la música mexicana. Pero no siempre fue así. Apenas a los ocho años de edad, al tener su primera oportunidad de actuar frente al público, Alejandro olvidó la letra de una melodía mientras cantaba junto a su padre, el imponente Vicente Fernández, en televisión. No fue una experiencia grata.

Alejandro se dedico a otras cosas. Aunque llevaba "la música en las venas", se alejó de los escenarios. Por años fue sólo "un chavo normal, un poquito introvertido" que optó, ya entrada la adolescencia, por su otro gran amor: la arquitectura. Amaba la universidad y a sus amigos, que aún ahora tienen un papel fundamental en su vida. Pero el destino es el destino,Y el de Alejandro Fernández era la música.

La vida tranquila del estudiante de arquitectura cambió para siempre por iniciativa de Vicente Fernández. El padre de Alejandro, siempre atento al notable talento de su "potrillo", lo invitó a grabar un dueto. Alejandro acababa de cumplir los 21 años de edad cuando el mundo entero escuchó por primera vez esa voz dulce y romántica que lo llevaría al estrellato casi de inmediato.La canción se llamaba "Amor de los dos", de Gilberto Parra. Desde el primer par de notas quedó claro de qué estaba hecho aquel muchacho que, después de todo, había nacido para cantar. El dueto de los Fernández fue un éxito rotundo. Sería el principio de una leyenda.

Después de aquel debut extraordinario, Alejandro recibió una invitación para grabar su primera producción como solista. El estilo fresco del joven Fernández llevó al disco a los primeros lugares de ventas. El México de principio de los noventa era testigo, así, del surgimiento del siguiente gran charro cantor, heredero de una de las más nobles dinastías de las artes mexicanas.Al poco tiempo, Alejandro decidió dejar de lado la arquitectura de manera definitiva. Grabó "Piel de Niña", su segunda producción, que se vendió como pan caliente.Pero aquello sería sólo el principio. En 1994, gracias a una canción casi predestinada para su voz, Alejandro se convertiría en el cantante sensación no sólo de su país sino de Hispanoamérica.

La melodía, que está ya entre las grandes de la historia de la música mexicana, se llamaba "Como quien pierde una estrella".De la inspiración de Humberto Estrada, la canción conquistó el favor de los jóvenes mexicanos, quienes redescubrieron la dulzura y la intensidad de la música de su patria. A partir de entonces, Alejandro Fernández sería protagonista de muchas noches de serenatas mexicanas.Pero Alejandro siempre ha estado lleno de sorpresas. Muchos podrían haberse dormido en sus laureles, cómodos por haber encontrado un nicho tan exclusivo como intocable. ¿Quién, después de todo, puede cantar ranchero como Alejandro? Pero un charro no se conforma con lo que tiene.

En 1997, Alejandro dio un salto soñado por él y criticado por muchos: complementaría su carrera de ranchero con una producción enfocada a la música pop. En su momento, muchos pensaron que no lo lograría. "Es muy arriesgado", le dijeron.

Pero Alejandro no hizo caso. Obsesivo de la colaboración fructífera, llamó a uno de los grandes de la música en español: el productor Emilio Estefan. De la mano de Estefan, Alejandro rompería una barrera que parecía impensable: la transformación de una voz vernácula en la de un cantante moderno como pocos. "Me Estoy Enamorando" vendería 3 millones de copias alrededor del mundo.

Con su siguiente disco el emocionante y mexicanísimo "Mi Verdad" Alejandro ganaría el Grammy Latino de 1998. En el mismo año cantaría en la gala internacional "Christmas in Vienna", con la participación de Plácido Domingo y la francesa Patricia Kass. La unión de aquellas voces excepcionales arrojaría interpretaciones únicas de villancicos clásicos. Dos años después, Alejandro regresaría al pop con el no menos exitoso "Entre tus brazos".

Para entonces ya se presentaba en sitios vendidos hasta el último asiento. Por aquellas fechas se entregó por entero en el legendario Palacio de Bellas Artes, máximo recinto cultural de su país, con el concierto "Un canto a México". Aquel homenaje a la música de su patria está todavía en el recuerdo de quienes lo presenciaron. Lo mismo puede decirse de la serie de recitales que, en 2003, emprendieron Alejandro y su padre. La gira "Juntos Por Ultima Vez" tuvo su apoteosis en el Foro Sol de la ciudad de México frente a 60 mil personas con un concierto que, gracias al amor de los Fernández y su público, duró más de 5 horas. Dos años más tarde, Alejandro Fernández tendría la valentía de compartir el escenario con los tres tenores. Y la voz del ídolo mexicano demostró estar a la altura. Frente a 50 mil personas, la voz del charro se adueñó de una atmósfera electrizante.

Pero su éxito histriónico no distrajo al cantante mexicano. En un reconocimiento a un país profundamente cercano a su corazón, Alejandro produjo, en el 2005, un disco en vivo que rompería esquemas. Con 28 músicos en escena en el Palacio de Congresos de Madrid, Alejandro compartió su pasión por la música en español con auténticos monstruos de la música española contemporánea.

Desde la dulzura de Amaia, de La Oreja de Van Gogh, con quien Alejandro interpretó en "Me dedique a perderte", la cantante española Malu en "Contigo Aprendí" o la magia flamenca de Diego "El Cigala", con quien el mexicano cantó una versión estremecedora de "Como quien pierde una estrella", "México-Madrid, directo y sin escalas se convertiría de inmediato en parte de la historia musical de nuestros tiempos.Fue, en palabras del propio Alejandro, "un concierto inolvidable, muy íntimo, mágico y especial". En los últimos tiempos, Alejandro Fernández le ha cantado a la vida misma. Maduro y lleno de éxito, Fernández es un cantante en plenitud. Y así lo demuestra cuando produce, en el 2007, un disco excepcional.

"Viento A Favor" volvió a colocar a Alejandro en la vanguardia musical en habla hispana mediante una atractiva fusión de los dos elementos que, a lo largo de su fructífera carrera, lo han hecho mundialmente conocido: el pop y la música de México, su patria. Esta vez, además, Alejandro se acercó con alegría a los ritmos caribeños, haciendo de "Viento A Favor" un disco con espíritu festivo. Cantándole al amor a su llegada, a su apogeo y a su pérdida la voz se sublima.

Para entonces, en efecto, el viento soplaba a favor de Alejandro. De ahí que, fiel a su estilo rebelde, Alejandro apuesta, hoy, por la innovación.En el 2009 le regala a su público dos discos al mismo tiempo, un homenaje simultáneo a las dos caras, ambas indispensables, de Alejandro Fernández. En un lanzamiento histórico e irrepetible, dos discos, dos géneros: "Tradición" y "Evolución" son sus "Dos Mundos". En "Tradición", Alejandro se une con Joan Sebastian para producir un disco divertido, juguetón y sentido, más cercano a Pedro Infante que a Javier Solís. Un disco con el sello inconfundible de Joan, un hombre que lleva, casi de manera mágica, el pulso de las emociones de su pueblo.

Alejandro Fernández se da el gusto de divertirse y cantarle al amor y al desamor como nunca lo había hecho: con el ardor festivo de los mexicanos. En "Evolución", Alejandro ofrece una producción que hace suya la dulzura latinoamericana sin dejar de lado el ritmo y el romance. Su voz y su notable oído musical han dado a luz uno de los discos de pop más atrevidos y auténticos de la historia moderna del idioma español. "Dos Mundos: Evolución" es una fusión perfecta del pop con la música mexicana. Son "Dos Mundos" que se unen en el sentir de un artista de excepción.

Puesto el alma en cada disco que ha ofrecido a su vastísimo público. Cada uno es un reflejo de una época de su vida. Si uno los escucha con cuidado comprende quién ha sido este hombre nacido entre canciones que decidió, hace años ya, dedicarle la vida a la música. Con "Confidencias", Alejandro le da la bienvenida a sus 40 años.

Producido por el legendario Phil Ramone "Confidencias" es un disco que recuerda las melodías que acompañaron la infancia de Alejandro, no solo en la voz de su padre sino en la de su madre, que le enseñó muchas de las canciones que hoy, tres décadas más tarde, Alejandro hace suyas una vez más. Pero no solo eso. Detrás de "Confidencias" hay un secreto: el proyecto de Alejandro de regresar a la tradición de las grandes baladas hispanoamericanas de amor y desamor y presentarlas, con íntima frescura, a un nuevo público.

Así, Alejandro busca crear, con esa voz única que le ha ganado el amor de millones, un puente entre generaciones. Presentarle, a los que no han tenido todavía el gusto de conocerlos, a grandes como Nelson Ned, Miguel Gallardo, Roberto Carlos, Denise de Kalafe y tantos más. Y hacerlo no solo con su propia voz sino a lo largo de una carrera larga y llena de emociones, Alejandro ha acompañado de leyendas como Christina Aguilera, Rod Stewart o el propio Don Vicente Fernández. Eso, y nada más, es el secreto mejor guardado de estas "Confidencias".

Es el trabajo de un hombre que ya tiene los años suficientes para mirar atrás y valorar lo que la vida le ha dado, pero que también está lleno de energía para seguir conmoviéndonos, voz en grito, con las canciones que están, desde su infancia, más cerca de su corazón. Eso es lo que quiere compartirnos Alejandro con estas hermosas "Confidencias": la historia de sus amores y desamores, de sus recuerdos y anhelos, en un disco dulce, romántico, alegre y conmovedor. Un disco que se parece mucho a su autor.

Cuando un artista es de verdad honesto resulta imposible separarlo de su creación: la obra lo representa y viceversa. Así ocurre con Alejandro Fernández. A lo largo de una carrera ilustre, con un sello decididamente charro, romántico y enamorado, Alejandro es un auténtico embajador de su patria. No podría ser de otra manera: el hombre lleva a México en la sangre.

Redaccion: Camelia-Ana Ionita.

 
   

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