PROGRAMAS-LA TELEVISIÓN “ LA CAJA TONTA”… ANTES Y AHORA…

LA

TELEVISIÓN “ LA CAJA TONTA”… ANTES Y AHORA…

  Antonio Molina Mannager Televisivo

 

La tv como electrodoméstico o aparato del hogar se ha convertido en un elemento imprescindible.¿Quién no tiene tv en casa?... es más…¿Quién no tiene una tv de última generación?... yendo aún más lejos…¿Quién no tiene más de una tv?...

Después de estas 3 preguntas, de las cuales todos conocemos las respuestas, queda ampliamente demostrado
la necesidad imperiosa de tener una o varias tv en casa, pero…¿para qué?...En mi caso particular que he podido constatar la evolución desde poco después de sus inicios a nuestros días, la verdad es que da un poco de pena.Aún recuerdo de joven, cuando con sólo un canal (TVE) y algunas horas de emisión de otro (TVE2 llamado coloquialmente UHF) siempre o casi siempre había algo que valiera la pena.

Con unos horarios limitados TVE empezaba su programación a las 14h al principio y poco después a las 13h, para cerrar esta primera parte sobre las 16,30/17h.  En esta franja horaria se emitía algún programa de actualidad, luego las noticias (coloquialmente llamado entonces “el parte”), para después dar algo de telenovela o similar. Estamos hablando aproximadamente entre los años1.967-1.974.

Se reiniciaba la programación justo a la salida de los colegios. Por aquel entonces la salida de los niños era a las 18h y a las 18,30h empezaba una programación infantil, básicamente con dibujos animados (Don gato, la carrera de los autos locos, simbad el marino, la hormiga atómica, Picksie y Dicksie, etc etc) a la que luego seguía alguna serie de acción controlada o intriga, pero totalmente para niños (Furia, Flipper, centinelas del bosque, Daniel boom, tarzan, Rin tin tin, etc). También había programas infantiles míticos como “un globo, 2 globos, tres globos” o “los chiripitifláuticos)

La duración entre los dibujos animados y la serie era sobre 90 minutos aproximadamente, lo cual nos llevaba alrededor de las 20h donde se daba paso a una novela. Yo aún recuerdo una que intentaba seguir en la medida de lo posible, aunque como niño que era no la entendía muy bien, hablamos de “el conde de Montecristo”.

En algunas ocasiones si los capítulos de estas telenovelas no eran de muy larga duración, emitían 2 seguidos, ya sean de la misma o de diferentes novelas.Le seguían las noticias nocturnas en las que se le daba más prioridad a la meteorología que a los deportes…

Posteriormente a las noticias ponían un programa de media hora aprox variado; obras de teatro, algún pequeño musical, algunos coloquios con mesa redonda, etc etc para luego seguir con una serie o película.  En función de si era serie o película el programa anterior tenía más o menos duración.

Si nos remontamos a los años 60 (entre mediados y finales) podemos encontrar series como: Agente cipol, el túnel del tiempo, los invasores, el fugitivo, el hombre del maletín, centro médico, misión imposible, etc etc…

Si nos remontamos a los 70, las series entre otras podían ser: Canon, las calles de San Francisco, Mannix,  star trek, el gran chaparral, etc etc.Después de la emisión de la serie o película, tiempo para la reflexión con “el alma se serena” donde un sacerdote daba una pequeña disertación sobre las obras buenas y malas etc etc… concluyendo con el himno nacional e imágenes de la bandera española así como del Generalísimo.

Los fines de semana, la programación se ampliaba ligeramente, no se cerraba la emisión al mediodía y por las mañanas empezaba más pronto. Aún recuerdo un programa que se emitía los sábados por la mañana de mediados de los 70 que se llamaba la “guagua”… El espacio de cierre entre semana era ocupado por una película los fines de semana. La mítica “sesión de tarde”.

Dado que estábamos ante algo que era relativamente nuevo (años 60 y principios de los 70) eran habituales los cortes de programación.  Las tv se quedaban con la pantalla negra o bien con fondo blanco llenas de motas en movimiento con un sonido aterrador de ruido para el sistema auditivo humano.  Si se prolongaba mucho, aparecía un cartel que decía: “Rogamos disculpen la interrupción en nuestro programa, permanezcan atentos a la pantalla que en breve serán subsanados los problemas”… mensaje que reflejaba claramente la dictadura a la que se estaba sometido.

El Domingo por la tarde, no faltaba el partido a las 18h.

Todo esto en blanco y negro, hasta que los más avanzados pudieron tener un tv en color, las primeras en llegar a España datan del año 74-75 y… lo curioso era que aún teniendo una tv en color, no todos los programas se emitían en color por lo que no se podía disfrutar plenamente del colorido… era normal que cuando acababa un programa se estuviera pendiente si el próximo se emitiría en color, si así era, la parte de la familia que estaba delante del tv gritaba “color, color!!!” y venían todos los componentes de la familia a ver aunque fuera por segundos que realmente la tv era en color y que no se había estropeado.

Al inicio de las películas, en el margen superior derecho podían aparecer un rombo blanco o 2 rombos blancos.  Si no aparecía ninguno, era una película apta para todos los públicos, si aparecía un rombo era para mayores de 14 años y 2 rombos mayores de 18 años… y… al menos en mi caso eso era sagrado…era aparecer los rombos y bien se miraba si había algo apto en la otra cadena (en caso de que esa peli no fuera del agrado de los mayores que había) o… a dormir!!!!

Por otro lado la TVE2 o “UHF” comenzaba su emisión a las 19 ó 19,30h con algo de  dibujos animados, para seguir con alguna serie o película.  Es decir, había bastante  similitud de programación entre una y otra cadena.Por aquel entonces, era muy famosa la llamada “carta de ajuste”. Esto era la emisión   de una imagen, que servía para encuadrar bien la pantalla de los televisores. Se ha de recordar, que entonces todo era analógico y muy manual y las tv debían de tener un ajuste casi personalizado por el técnico que la llevara.

Esta “carta de ajuste” se solía poner por las tardes, en la parte en la que estaba cerrada la emisión y por las mañanas 1 hora antes del inicio.

Aquellas tv antiguas, que funcionaban con válvulas de incandescencia, las cuales desde que se les daba al botón de inicio hasta que se veía la imagen llegaban a tardar casi 2 minutos, solían estropearse con cierta frecuencia.Existían una serie de técnicos a domicilio que iban con todo un arsenal de herramientas rudimentarias para cuando alguna se estropeaba intentar repararla a la mayor brevedad posible, porque cuando una tv había entrado en un domicilio, había creado adicción y ya no se podía estar sin ella.

Los técnicos tenían que ajustar sus horarios de reparaciones a los de emisión de TVE, dado que si no había emisión no podían constatar si la tv funcionaba en perfectas condiciones.

Otro tema era la antena… dado que la figura de la “antena colectiva” no llegó hasta más tarde, cada uno escampaba como podía por las azoteas con la finalidad de ubicar su antena a fin y efecto de poder ver en la mejor calidad posible la tv. No existía reglamentación alguna sobre los elementos metálicos en los terrados y yo recuerdo sobre todo en la zona del example  Barcelona, mirar hacía el final de los edificios y ver una maraña de antenas…grandes, pequeñas, derechas, torcidas, tocándose unas con otras…todo un circo.

No siempre los técnicos eran hábiles para localizar las averías de estos arcaicos aparatos, por lo que los técnicos menos cualificados, cuando se veían en un aprieto a la hora de solventar el tema de la reparación de una de estas tv, siempre recurrían a la misma frase  “Esto va a ser de la antena”.

Las dimensiones físicas de aquellos aparatos nada tenían que ver con las de ahora, entonces una tv grande era de 22-24 pulgadas… hoy en día es impensable comprarse una de menos de 40 pulgadas.

Todo era muy manual, el mando a distancia no llegó hasta finales de los 70 y principio de los 80 lo que tampoco era tan sumamente necesario al sólo existir un par de canales, aunque en los amplios salones donde la tv estaba ligeramente alejada de los sofás, bien hubiera ido aunque sólo fuera para ajustar los altibajos del volumen.

Pero pese a todo esto, casi siempre había algo que valiera la pena. Quizás es que también teníamos menos conocimiento de todo y cualquier cosa no era buena, pero raras veces se le hacía ascos a la tv.

Al día siguiente de una película o serie, en el trabajo, en los colegios, en la calle, todo el mundo comentaba lo emitido, dado que sólo había una posible opción o en algún caso 2.

A día de hoy con una oferta televisiva que supera los 100 canales si contamos las opciones locales, TDT, parabólicos y de pago, hay muchos días que nada nos llena, que a nada le encontramos cualidades como para perder una parte de nuestro tiempo viendo la famosa “caja tonta”.

Realmente es todo tan malo o…¿Somos nosotros que ya venimos de vuelta?.  ¿Cual hubiera sido la reacción si a finales de los 60 se hubiera ofrecido un abanico de canales tan inmenso?.

Lo cierto es que a día de hoy, muchas personas optan por la conexión a internet o escuchar la radio antes que sentarse delante de la tv porque las palabras textuales que todos al menos alguna vez hemos pronunciado son: “ la programación televisiva da asco”.

Antonio Molina 

 
   

 

 

 

 

 

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